Ene 30 2011

Conversando con el miedo…..

Published by lucia at 5:38 pm under Personal

MIEDOD¿Alguna vez te has enfrentado a tus miedos? Te propongo un ejercicio de reflexión al respecto. El miedo nos bloquea, nos paraliza, nos impide avanzar….; Hoy te invito a dialogar con tus miedos, de tu a tu. Sólo encarando el miedo seremos capaces de seguir creciendo.Yo ya dialogué con el y este fue el resultado:

….Me siento intranquila, noto como me empiezan a sudar las manos. Deambulo por la cocina sin saber qué hacer. Me digo a mi misma que sería una buena idea preparar una infusión o un té con unas pastas. Eso me ayudaría a relajarme hasta que llegue la visita.

Son las tres en punto, “que raro que se esté retrasando”, me digo. Normalmente suele llegar antes de tiempo para hacerse notar, como él siempre dice. “¿Le habrá pasado algo?”, me pregunto. Y si fuese así, ¿cómo tendría que reaccionar?….. Aliviada, triste, melancólica  por la marcha de ese amigo fiel que me ha acompañado desde que tengo uso de razón……..;

De repente suena el timbre y los pensamientos agolpados en mi cabeza se desvanecen para en un acto mecánico abrir la puerta compulsivamente. No hay reacción, sólo acción. Y ahí está el…., solemne, majestuoso, vestido con sus mejores galas. “Siempre queriendo llamar la atención”, me digo a mi misma.“Hola”, le digo tímidamente. “Te has retrasado un poco”. Le doy dos besos y el como siempre sólo me pone la cara. Su soberbia me irrita pero a la vez me intimida y me hace sentir vulnerable. “¿Te apetece un té?”, le pregunto con la amabilidad que me caracteriza. “No estoy para tés”, contesta agriamente. “Dime para que me has mandado venir que tengo mucha prisa; y no te pongas pesada que ya nos conocemos”.

De repente algo en mi interior se revuelve; siento acidez en el estómago y un nudo en la garganta me impide articular palabra. “¿Y a ti que te pasa hoy? “, me pregunta con cara de estupefacción. Yo sigo sin poder articular palabra pero en lo más profundo de mi ser empiezo a serenarme, poco a poco….; noto como lentamente los músculos de mi cara se relajan, mi respiración se vuelve más rítmica, acompasada……;  clavo mis ojos en los suyos y de repente siento que ya no tengo miedo. Mi vulnerabilidad ante su presencia se desvanece. Siento que el desconcierto le descoloca. Está aturdido; sé que me mira pero no me reconoce. Yo también estoy fuera de lugar; algo ha  cambiado dentro de mí y siento que ya no hay marcha atrás.

De un impuso salido de las entrañas le cojo una mano, la acaricio suavemente y mirándole profundamente a los ojos le digo: “Gracias”. “ Gracias por haberme enseñado tanto a lo largo de todos estos años;  por haberme querido proteger del peligro, de la soledad, del vacío existencial, de la locura, del hastío, del abismo…. Sé que lo has hecho lo  mejor que podías y te doy las gracias por ello. Pero ahora elijo caminar sola; me siento preparada. Sé que acabarás entendiendo mi decisión y que me dejarás libre para emprender mi vuelo en solitario. También sé que aunque quiera ser pájaro, mariposa o delfín siempre estarás en la sombra reflejado pero te pido por favor que no interfieras, que tu presencia sea sólo un punto de referencia en  la lejanía”.

“Basta”, me dice. Su tono agudo interrumpe mi discurso, ya un monólogo realmente. Me quedo paralizada, desconcertada pero entonces noto como su otra mano me acaricia una mejilla. Con un tono de voz firme, aunque algo más suave, me dice: “Que sepas que no te voy a perder de vista. No quiero desprenderme tan rápidamente de tan buena alumna; pero siento que has evolucionado; tus palabras me han conmovido y estoy dispuesto a llegar a un consenso. No soy tan duro como realmente piensas”.

Realmente me emociono con sus palabras y en un impulso irrefrenable le abrazo y le doy de nuevo las gracias.  Noto como se ruboriza. “Bueno, bueno….”, me dice. “Basta ya de tanta cursilería; me voy ya”.

Yo siento que ya está todo hablado. “Hasta la vista, amigo”, le digo.Cierro la puerta, camino lentamente hacia la cocina y me siento en una silla. Cojo mi taza de té y doy un pequeño sorbo. Medito  sobre lo ocurrido y siento que sin saber ni cómo ni porqué he pasado página a un capítulo de mi vida.

Y así, con alegría, optimismo, coraje y perseverancia cojo bolígrafo y un papel en blanco  y empiezo de nuevo a  escribir.

2 Comentarios para “Conversando con el miedo…..”

  1. GemmaEl 11 Feb 2011 a las 3:44 pm

    Grande, imaginativa y lista!…

  2. GemmaEl 22 Feb 2011 a las 8:39 pm

    Creo que lo he leído 20 veces, y cada vez me gusta más…tan original!

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